Arte Gráfico
Mi trabajo nace del movimiento entre territorios: del Perú a Europa, de Lima a Wuppertal, de la experiencia migrante al cuerpo que busca sentido. Me formé en la escuela alemana del teatro físico —donde el rigor, la poética del gesto y la escucha profunda de Pina Bausch y Kurt Joos marcaron mi visión— y crecí dentro del cruce interdisciplinar del grupo Íntegro en Lima, donde lo político, lo ritual, lo autobiográfico y lo experimental conviven sin fronteras.
Esa doble raíz —europea y latinoamericana— sostiene mi práctica pedagógica y escénica. En mis talleres y procesos creativos trabajo temas que atraviesan mi propia biografía: racismo, desigualdad, colonialidad, migración, ecología, autoestima y reparación. Estos no son “temas añadidos”, sino fuerzas que afectan el cuerpo, que se traducen en energía, en ritmo, en modos de estar y comunicar.
Mi enfoque sobre la presencia escénica parte de una idea central: la verdad no está sólo en el actor ni sólo en el público, sino en el pequeño espacio vibrante entre ambos. Allí, en ese intercambio irrepetible, ocurre la autenticidad. Utilizo herramientas del teatro físico, performance, clown, dramaturgia autobiográfica y entrenamiento perceptual para acompañar a cada artista a encontrar su verdad escénica propia: una verdad que no se actúa, sino que se revela.
Me interesa ese instante en que el intérprete deja de “mostrar” y empieza a “entregar”, cuando el espectador deja de observar y comienza a resonar. Ese territorio compartido —frágil, político, íntimo, colectivo— es el lugar donde trabajo. Allí empieza el arte, y allí empezamos a transformarnos.


